Principios · Dignidad · Consentimiento
Ética y Principios
Esta página responde a las preguntas más importantes: cuáles son sus derechos, cómo se protege su libertad y qué nunca reemplazará este enfoque.
Un servicio sin dominación
◆ Respeto de la conciencia
Su conciencia, creencias y convicciones son plenamente respetadas. Su Majestad no impone ningún sistema de creencias. Interviene independientemente de su religión, cultura o filosofía personal.
◆ Respeto del ritmo de cada uno
No hay calendario impuesto, ni presión para volver o avanzar. Cada persona avanza a su propio ritmo. El enfoque se adapta a usted — no al contrario.
◆ Sin manipulación ni explotación del miedo
El miedo, la desesperación y la vulnerabilidad nunca son instrumentalizados. Nunca se pronunciará ninguna amenaza espiritual. No se harán promesas irreales. La verdad, incluso difícil, se transmite con cuidado.
◆ Confidencialidad
Todo lo que se comparte durante una consulta permanece estrictamente confidencial. La información personal nunca se divulga ni se utiliza para ningún otro propósito que no sea el acompañamiento de la persona afectada.
Consentimiento libre e informado
Su consentimiento no es una formalidad — es la condición sine qua non de toda intervención.
Antes de cualquier tratamiento, se solicita el consentimiento explícitamente. Ninguna intervención comienza sin un acuerdo claro y voluntario de la persona.
Puede negarse a cualquier etapa — consulta, liberación, lavado de purificación — sin tener que justificarse. Nunca se fuerza. Nunca se insiste.
Incluso durante una sesión, puede pedir que se detenga. Su decisión es respetada de inmediato y sin preguntas.
Antes de aceptar, recibe una explicación completa de cada etapa. Consiente lo que ha comprendido — no lo que no ha leído.
Lo que nunca será reemplazado
El acompañamiento espiritual es un complemento — nunca un sustituto de la atención médica, psicológica o legal.
Toda situación médica requiere un profesional de la salud. El acompañamiento espiritual no diagnostica, no prescribe y no reemplaza el tratamiento médico.
En caso de sufrimiento psicológico, el cuidado de un profesional de salud mental sigue siendo indispensable. Lo espiritual y lo psicológico pueden ser complementarios — uno no reemplaza al otro.
El acompañamiento espiritual no sustituye a un abogado, un tribunal, trámites administrativos ni ningún otro procedimiento legal. Si tiene una situación legal, consulte a un profesional del derecho.
El enfoque no busca reemplazar su relación con Dios, su Iglesia, su mezquita o su tradición religiosa. Puede complementarlos — nunca sustituirlos.
La dignidad de la persona, siempre
◆ Sin juicios
Cualquiera que sea su situación, su historia, sus errores o sus elecciones pasadas — viene tal como es. Su Majestad no es ni juez ni censor.
◆ Respeto del cuerpo y la intimidad
Su Majestad nunca toca el cuerpo. En un lavado de purificación, solo la planta sagrada toca la piel — nunca las manos de Su Majestad. La dignidad física está protegida en todo momento.
◆ Verdad sin crueldad
Lo que se revela se transmite con cuidado, con respeto al momento y a la capacidad de la persona para recibirlo. La verdad no se impone — se ofrece.
◆ Acompañamiento, no dependencia
El objetivo no es que siempre regrese — es que avance. Su Majestad no busca crear dependencia espiritual o afectiva. Acompaña hacia la autonomía, no hacia la servidumbre.
Principios, no solo palabras
Estos principios se encarnan en cada sesión. Lea el documento de consentimiento completo para confirmarlo en detalle, o descubra cómo funciona concretamente el acompañamiento.