Principios · Dignidad · Consentimiento

Ética y Principios

Esta página responde a las preguntas más importantes: cuáles son sus derechos, cómo se protege su libertad y qué nunca reemplazará este enfoque.

Un servicio sin dominación

Respeto de la conciencia

Su conciencia, creencias y convicciones son plenamente respetadas. Su Majestad no impone ningún sistema de creencias. Interviene independientemente de su religión, cultura o filosofía personal.

Respeto del ritmo de cada uno

No hay calendario impuesto, ni presión para volver o avanzar. Cada persona avanza a su propio ritmo. El enfoque se adapta a usted — no al contrario.

Sin manipulación ni explotación del miedo

El miedo, la desesperación y la vulnerabilidad nunca son instrumentalizados. Nunca se pronunciará ninguna amenaza espiritual. No se harán promesas irreales. La verdad, incluso difícil, se transmite con cuidado.

Confidencialidad

Todo lo que se comparte durante una consulta permanece estrictamente confidencial. La información personal nunca se divulga ni se utiliza para ningún otro propósito que no sea el acompañamiento de la persona afectada.

Consentimiento libre e informado

Su consentimiento no es una formalidad — es la condición sine qua non de toda intervención.

Siempre requerido, nunca presumido

Antes de cualquier tratamiento, se solicita el consentimiento explícitamente. Ninguna intervención comienza sin un acuerdo claro y voluntario de la persona.

Derecho a negarse en cualquier momento

Puede negarse a cualquier etapa — consulta, liberación, lavado de purificación — sin tener que justificarse. Nunca se fuerza. Nunca se insiste.

Derecho a detener en cualquier momento

Incluso durante una sesión, puede pedir que se detenga. Su decisión es respetada de inmediato y sin preguntas.

Un consentimiento informado

Antes de aceptar, recibe una explicación completa de cada etapa. Consiente lo que ha comprendido — no lo que no ha leído.

Leer el documento de consentimiento completo

Lo que nunca será reemplazado

El acompañamiento espiritual es un complemento — nunca un sustituto de la atención médica, psicológica o legal.

Seguimiento médico y tratamiento de salud

Toda situación médica requiere un profesional de la salud. El acompañamiento espiritual no diagnostica, no prescribe y no reemplaza el tratamiento médico.

Seguimiento psicológico y salud mental

En caso de sufrimiento psicológico, el cuidado de un profesional de salud mental sigue siendo indispensable. Lo espiritual y lo psicológico pueden ser complementarios — uno no reemplaza al otro.

Trámites legales y administrativos

El acompañamiento espiritual no sustituye a un abogado, un tribunal, trámites administrativos ni ningún otro procedimiento legal. Si tiene una situación legal, consulte a un profesional del derecho.

La fe y la práctica religiosa

El enfoque no busca reemplazar su relación con Dios, su Iglesia, su mezquita o su tradición religiosa. Puede complementarlos — nunca sustituirlos.

La dignidad de la persona, siempre

Sin juicios

Cualquiera que sea su situación, su historia, sus errores o sus elecciones pasadas — viene tal como es. Su Majestad no es ni juez ni censor.

Respeto del cuerpo y la intimidad

Su Majestad nunca toca el cuerpo. En un lavado de purificación, solo la planta sagrada toca la piel — nunca las manos de Su Majestad. La dignidad física está protegida en todo momento.

Verdad sin crueldad

Lo que se revela se transmite con cuidado, con respeto al momento y a la capacidad de la persona para recibirlo. La verdad no se impone — se ofrece.

Acompañamiento, no dependencia

El objetivo no es que siempre regrese — es que avance. Su Majestad no busca crear dependencia espiritual o afectiva. Acompaña hacia la autonomía, no hacia la servidumbre.

Principios, no solo palabras

Estos principios se encarnan en cada sesión. Lea el documento de consentimiento completo para confirmarlo en detalle, o descubra cómo funciona concretamente el acompañamiento.

Documento de consentimiento Cómo funciona Reservar sesión