Transparencia · Claridad · Respeto
Cómo funciona
Nada es automático. Nada se decide humanamente. Todo comienza con una pregunta a Dios.
El funcionamiento espiritual
Toda intervención comienza con tres preguntas dirigidas a Dios — antes de cualquier decisión humana.
¿Debo recibir a esta persona?
No todas las personas que se presentan son necesariamente recibidas. Dios y los Ancestros pueden decir no — sin que ello sea un juicio. Es una respuesta del cielo, no un rechazo humano.
¿Hace falta una donación? ¿Qué importe?
El importe no es fijado por Su Majestad — es indicado por Dios y los Ancestros, según la persona, su situación, su país y su contexto. Dios y los Ancestros pueden pedir gratuidad, un importe concreto, o incluso rechazar a la persona con o sin donación.
¿Necesita un tratamiento? ¿Cuál?
Solo después de la consulta Dios y los Ancestros indican si se necesita un tratamiento y cuál. Una consulta puede no llevar a nada más — y eso ya es una respuesta completa.
Las donaciones (ofrendas)
◆ Un acto espiritual
La donación no es un pago de servicio. Es una ofrenda — un acto de reconocimiento espiritual que forma parte del proceso, no una transacción comercial.
◆ Antes de la consulta
La donación se realiza antes de la consulta o el tratamiento, una vez indicado el importe. Prepara espiritualmente el encuentro e inicia el proceso.
◆ No reembolsable
Una ofrenda espiritual no se reembolsa. Al decidir proceder, la persona reconoce el carácter espiritual e irrevocable de este gesto.
◆ Puede ser gratuito o rechazado
Dios y los Ancestros pueden pedir gratuidad total. También pueden negarse a acompañar a una persona — con o sin donación. Su Majestad no toma esta decisión: transmite lo que recibe.
Los tratamientos espirituales
Tres formas posibles de intervención — cada una revelada por Dios y los Ancestros, nunca impuesta.
La Consulta
Un diálogo con Dios y los Ancestros sobre la situación de la persona. Su Majestad escucha, percibe, discierne — y transmite lo que le es revelado: comprensión espiritual, orientación, lectura interior. Es la forma base de toda intervención.
La Liberación y Realineamiento
Si Dios y los Ancestros así lo indican, Su Majestad procede al levantamiento de cargas invisibles, la eliminación de bloqueos y la restauración del eje espiritual de la persona. No es una ceremonia espectacular — es un trabajo preciso y centrado en presencia del Divino.
El Lavado de Purificación
Si Dios y los Ancestros lo piden: una purificación con agua limpia, azufaifas, una planta sagrada y dos oraciones (la de la persona y la de Su Majestad). Su Majestad nunca toca el cuerpo — solo la planta toca la piel.
La desnudez solo se pide para evitar que una carga espiritual se oculte bajo la ropa. Si la persona se niega — el lavado no se realiza. Nunca se fuerza.
Después de la purificación: no volver a la habitación durante 3 días.
Su recorrido, paso a paso
Seis pasos claros, desde el primer contacto hasta el cuidado posterior.
Reservar
Elija un horario y envíe su solicitud de cita. Indique el motivo general de su enfoque — no se requieren detalles íntimos en esta etapa.
Leer y aceptar el consentimiento
Antes de cualquier cosa, lea el documento de consentimiento en su totalidad. Su aceptación informada es indispensable — protege su libertad y garantiza la dignidad del proceso.
Donación / Pago
Una vez comunicado el importe indicado por Dios y los Ancestros, la donación se realiza antes de la sesión. Puede ser cero (gratuita). No es reembolsable.
Consulta — diálogo con Dios y los Ancestros
Su Majestad dialoga con Dios y los Ancestros sobre su situación. Transmite lo que percibe: comprensión, discernimiento, orientación. Este es el núcleo de toda intervención.
Tratamiento eventual
Si Dios y los Ancestros lo indican, puede ofrecerse un tratamiento complementario (liberación o lavado de purificación). Es libre de aceptarlo o rechazarlo. Nada se impone.
Cuidado posterior
Pueden compartirse recomendaciones después de la sesión (evitar la habitación, descanso, seguimiento). El acompañamiento puede continuar a lo largo del tiempo si Dios y los Ancestros lo permiten y si lo desea.
¿Ha comprendido cómo funciona?
Lea el documento de consentimiento y luego reserve su sesión. También puede consultar nuestra página de Ética y Principios para conocer más sobre sus derechos.
Servicio reservado a adultos (18 años o más). El acompañamiento espiritual no sustituye atención médica, psicológica ni legal. No se garantiza ningún resultado mágico — el enfoque se basa en el discernimiento y la voluntad de Dios y los Ancestros.